La Cena de las Familias vuelve a llenar de vida nuestro colegio
Hay tradiciones que marcan el ritmo del curso y que nos recuerdan lo bonito que es formar parte de esta gran comunidad. La Cena de las Familias es, sin duda, una de ellas. Es una cita obligada para reencontrarnos tras el verano, dar la bienvenida a quienes se incorporan por primera vez y arrancar el año escolar de la mejor manera.
Este año la previsión de lluvias nos obligó a posponer la fecha un par de semanas, pero la espera valió la pena. Había ganas de encontrarnos de nuevo.
Como es costumbre en nuestro centro, la velada comenzó en el corazón del colegio: la capilla. Fue un ratito agradable, cercano y familiar, impregnado de ese carisma salesiano tan nuestro que nos hace sentir en casa. Paloma y Merche nos dedicaron unas cariñosas palabras para dar la bienvenida oficial al nuevo curso, abriéndonos las puertas a un año lleno de proyectos e ilusión. La celebración giró en torno al lema que acompañará a nuestros hijos durante estos meses: «Aquí y Ahora», con una dinámica muy íntima y personal: “Aquí y ahora quiero estar más presente en…”. Algo sencillo para recordar la importancia de cuidar el presente, acompañar a quienes tenemos al lado y vivir cada día con gratitud.
Al terminar la celebración, todos al patio. Un patio donde, gracias a los profesores que se habían encargado de dejarlo todo preparado, nos esperaban la mesas y las sillas, listas para recibir a las familias. Y si algo define a esta cena es su carácter colaborativo. Aquí no hay menú cerrado: cada familia acude con su fiambrera, su tortilla, sus empanadas o sus especialidades caseras.
¿Te apetece compartir esos platos con el grupo de padres y madres de tu clase? Seguro que sí. Y si es con una buena conversación y unas risas todavía mejor. La cena de familias es ese ratito distendido donde el problema que tuviste esta mañana en el trabajo se te olvida entre risas y complicidad.
Este año, además, tuvimos una novedad muy especial pensada para los más pequeños. El patio de 3 añitos, con sus columpios, su espacio acotado y ese ambiente más recogido y familiar, se convirtió en la zona reservada para las familias de los más pequeñitos de Infantil. Un acierto que permitió a los recién llegados adaptarse en un entorno seguro y conocido, mientras sus padres disfrutaban de la velada con total tranquilidad.
¡Y la fiesta no terminó con la cena! Gracias a la aportación de la AMPA, este año contamos con una animación que puso a bailar a medio colegio, la Peque Disco a cargo de Tachán Eventos Infantiles. Los más peques (y no tan peques), no se pudieron resistir y lo dieron todo cantando y bailando al ritmo de la música.
Para rematar la noche con un buen sabor de boca, desde la AMPA quisimos mantener nuestro clásico y dulce detalle: nuestras ya tradicionales tartas de hojaldre de postre, acompañadas por un vasito de mistela para quienes quisieron brindar por el nuevo curso. Y cuando se apagaron los altavoces, no hizo falta pedir nada: en cuestión de minutos, decenas de manos de padres, madres, profes y peques se pusieron a colaborar para recoger mesas y sillas y dejar el patio impecable, para que el lunes a primera hora el colegio estuviera perfecto para retomar la rutina.
Gracias a cada una de las personas que vinisteis, que aportasteis vuestra alegría y que hacéis que nuestro colegio sea mucho más que un lugar de estudio: una auténtica familia.
¡Nos vemos en la próxima!


